Se equivoco la paloma.


Se equivocó la paloma



Se equivocó la paloma.
Se equivocaba.

Por ir al Norte, fue al Sur.
Creyó que el trigo era agua.
Se equivocaba.

Creyó que el mar era el cielo;
que la noche la mañana.
Se equivocaba.

Que las estrellas eran rocío;
que la calor, la nevada.
Se equivocaba.

Que tu falda era tu blusa;
que tu corazón su casa.
Se equivocaba.

(Ella se durmió en la orilla.
Tú, en la cumbre de una rama.)


Rafael Alberti.
 Rafael Alberti y Rosa León.


 
 Ana Belén y J. Manuel Serrat.





Todo esto no es un misterio ni una equivocación, como ocurrió con la paloma,  trataré de desvelaros en unas cuantas líneas. El lector se preguntará la relación entre el poeta "Marinero en tierra", del gaditano Puerto de Santa María, un cantautor catalán, un pianista de jazz, un romántico italocroata del sur de Trieste y un músico argentino.
Allá por el año de 1969 Serrat cantaba la canción de "La Paloma", y yo cursaba el bachillerato en un colegio de barrio de Madrid. En el colegio nos preparaban para presentarnos como alumnos libres en el instituto seleccionado. De hecho mis compañeros y yo pasamos por todos los de Madrid. 


Nuestra preparación académica era bastante exigente, ya que al presentarnos libres nos podía caer cualquier parte del temario. La prueba, o el examen, era elegida por el catedrático de la institución. Nuestros libros de textos eran ampliados por esta razón, tanto que incluso conocíamos a Alberti como miembro de la Generación del 27, pero eso sí, sin referencia alguna a su vida sentimental y mucho menos a su relación con Maruja Mallo y después con Mª Teresa León. Ni que digamos de sus inclinaciones ideológicas y políticas. No tenía noticia de "Se Equivocó La Paloma" y fue Serrat el que me hizo investigar en las llamadas "Bibliotecas Populares" descubriendo una edición argentina "Entre el Clavel y La Espada", dedicado a Pablo Neruda.
El disco de Serrat lo conseguí en un puesto de segunda mano del rastro. Lo poníamos muy a menudo en las reuniones que hacíamos en esta época. Le escuchábamos hasta la saciedad con delectación. Algo nuevo me llamaba la atención en aquella melodía y sus contrapuntos de piano que me sonaban a jazz. Con el paso del tiempo, y siendo  más consciente descubrí que esto era obra de de Ricad Miralles el arreglista de Serrat. Mi asombro llego a la cumbre al fijarme en que la canción no estaba firmada por el cantautor, sino por un tal S. Engrido. La curiosidad me llevó hasta Sergio Endrigo, que a su vez lo cantaba traducida al italiano. 




Hasta aquí todo fue bien hasta que un día, más concretamente un lunes, escuchando el programa de Radio Nacional, "Los lunes de Radio Nacional", que se emitía desde la llamada sala Fénix, situado en el edificio negro del paseo de la Castellana, el llamado de La Unión y el Fénix, me percaté de que cierta soprano Montserrat Alavedra , entre las canciones del recital estaba "Se equivocó la paloma", canción para piano y solista. Si, si, la misma que cataba Serrat, pero no se hacía ninguna mención al italoyugoslavo.
Se daba como autor a Carlos Guastavino. Si, señores, Carlos Guastavino  da forma musical a esta composición poética de Rafael Alberti. Entre las muchas obras de Guastavino, que incluye composiciones vocales e instrumentales, destaca "Se equivocó la Paloma", canción compuesta en 1941.  ¿Por qué no se decía –al menos en el single- nada en el disco acerca de él, si en realidad era su auténtico autor? ¿Qué pintaba S. Endrigo en este entuerto? Nunca he podido dar respuesta cabal a estas preguntas.
La composición es conocida en todo el mundo por la interpretación de numerosos cantantes, entre ellos la de José Carreras,





 María Dolores Pradera y



Mercedes Sosa.



Entre las razones del éxito de esta canción está sin duda la elección de Guastavino de repetir una y otra vez las palabras se equivocaba (en el poema sólo aparecen al comienzo), lo que, junto con el uso de una armonía modal, amplifica la atmósfera de ensoñación que posee el poema, cuyo título es simplemente La paloma. Alberti lo escribió en París en 1940, un año antes de publicarlo en Buenos Aires en el libro Entre el clavel y la espada, dedicado a Pablo Neruda.
Te dejo la composición para flauta y piano. Ya sabes haz clic en el reproductor de la parte superior.




Una de las versiones más bonitas de coros es la protagonizada por el coro Bel Canto Choir Vilnius, de Lituania.


Si quieres descargar la partitura clic Aquí.
Las diferentes voces las puedes escuchar haciendo clic en el reproductor.
Sopranos.


Contraltos.


Tenores

Bajos.
 

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