jueves, 4 de febrero de 2016

Nabucco, Va pensiero.


Mucho podemos encontrar sobre este genial compositor, por lo que dedicaré unas pequeñas líneas a su estancia en nuestra ciudad.
A principios de año de 1836, Verdi viajó a España, y en concreto a Madrid. el motivo de su viaje era el estreno de la ópera "La forza del Desino".
Este viaje lo aprovechó para realizar una gira por diferentes ciudades españolas, quedando muy impresionado de las ciudades andaluzas.
Giuseppe Verdi, acompañado de su esposa, llegó a Madrid el 11 de enero de 1863.
Se instaló muy cerquita del Palacio de la Ópera. Una placa recuerda el hecho histórico. En concreto en el número 6 de la plaza de Oriente, en una fonda,  la casa Castaldi, lugar de alojamiento habitual de los numerosos cantantes y músicos contratados por la empresa del Teatro Real. 
El Teatro Real no reparó en gastos y contrató a los mejores cantantes, la soprano francesa  Anne Caroline Lagrange, el tenor Fraschini, el barítono Giraldoni y el bajo Cotogni con Emilia Méric-Lablanche como Preciosilla.
 Desde aquí le quedaba muy cerca el lugar de trabajo. Empezó con los preparativos y tras varias semanas de intensos y frustantes desastres en el ensayo de la obra, en los que nada parecía salir bien, y enfrentamientos con el autor de la obra original, El Duque de Rivas. La ópera estaba basada en la obra de éste "Don Álvaro o la fuerza del sino". Llegó la fecha del estreno, el 24 de Febrero´, el éxito fue espectacular. 
A esta representación asistió Isabel II, además de los escritores Pedro Antonio de Alarcón, Rosalía de Castro y el propio Duque de Rivas. Un éxito pero con matices, claro. La crítica le acusó públicamente de “haber traicionado al Duque de Rivas”, quien tampoco ocultó su decepción por los cambios introducidos en el argumento, no estando tampoco de acuerdo con el dinero recibido por los derechos de la adaptación.
Dos días más tarde del estreno, y a pesar del frío y de las malas comunicaciones, los Verdi, visitaron El Escorial, Toledo, Sevilla Cádiz, Jerez de la Frontera, Málaga y Granada.
En su estancia en Madrid no acudió a ningún acto social, pero si encontró el tiempo para retratarse por el afamado fotógrafo Jean Laurent, quien retrató a su mujer y a todos los artistas de la compañía. Si quieres llegar a estos documentos clic AQUÍ.
Verdi apenas realizó vida social en Madrid, llegando a negarse a recibir en su hospedaje de la Plaza de Oriente al músico español Fco. Asenjo Barbieri, cosa que este no perdonó. Años después Verdi solicitó ayuda a Barbieri por mediación de Fraschini para acceder a su colección folclórica. Se cuenta, a saber si es verdad, que Barbieri le respondió:
“Tengo la satisfacción de manifestarle que poseo todo cuanto Verdi puede apetecer de este género, como ve usted aquí. Pero haga el favor de decirle que no me da la gana de facilitarle nada”.
Todo esto es en cuanto a su estancia en Madrid, pero si quieres conocer más de la obra del autor te recomiendo que  realices un viaje por la página del País en conmemoración del 200 aniversario, Clic AQUÍ.
Pero vamos a nuestro tema Nabucco se estreno en la Scala de Milán y Verdi, paso de la noche a la mañana de ser un completo desconocido a ser un afamado músico.
El público italiano quiso ver en la lucha del pueblo hebreo por liberarse del yugo asirio, narrada en la ópera, un trasunto de sus propias aspiraciones de libertad frente a la dominación austriaca. El coro Va pensiero se convirtió en una especie de himno nacional oficioso y Verdi en un campeón de la libertad. 
El polvo de los años no ha mermado la fuerza política reivindicativa de Va pensiero
El coro Va, Pensiero aparece en el tercer acto, y está inspirado en el salmo 137, Super flumina Babylonis (Junto a los ríos de Babilonia), y canta la añoranza de los judíos por su patria tras la pérdida del primer Templo de Jerusalén. Está escrito en 4 por 4 y acompañado fundamentalmente por cuerdas (la cuerda frotada introduce la melodía) y viento madera.

Leyendo el texto se entiende por qué los nacionalistas italianos tomaron este coro como himno:
Va, pensiero, sull'ali dorate;        ¡Ve, pensamiento, con alas doradas,
va, ti posa sui clivi, sui colli,         pósate en las praderas y en las cimas
ove olezzano tepide e molli         donde exhala su suave fragancia
l'aure dolci del suolo natal!         el dulce aire de la tierra natal!
Del Giordano le rive saluta,       ¡Saluda las orillas del Jordán
di Sionne le torri atterrate...        y las destruidas torres de Sion!
Oh mia patria sì bella e perduta!   ¡Oh, mi patria, tan bella y perdida!
Oh membranza sì cara e fatal       !¡Oh recuerdo tan caro y fatal!
Arpa d'or dei fatidici vati,            Arpa de oro de fatídicos vates,
perché muta dal salice pendi?     ¿por qué cuelgas muda del sauce?
Le memorie nel petto raccendi,    Revive en nuestros pechos el recuerdo,
ci favella del tempo che fu!          ¡Que hable del tiempo que fue!
O simile di Solima ai fati            Al igual que el destino de Sólima (Jerusalén)
traggi un suono di crudo lamento,  Canta un aire de crudo lamento
o t'ispiri il Signore un concento  que te inspire el Señor un aliento,
che ne infonda al patire virtù.    que al padecer infunda virtud,
che ne infonda al patire virtù
che ne infonda al patire virtù
al patire virtù!.                         al padecer, la virtud!.

Si quieres escuchar esta melodía para flauta y piano, haz clic en el reproductor rojo que aparecerá al pasar el ratón por la parte superior de la partitura.



Si quieres descargar la partitura Clic AQUÍ.
Te dejo la partitura.
 


Desde aquí podrás escuchar las diferentes voces:





 





































Si quieres descargar todo lo anterior lo puedes hacer desde esta carpeta. Si no puedes ver el contenido, arrastra la nube hasta su sitio.




No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada